miércoles, 11 de noviembre de 2015

¿Estará a la altura el hombre de moda?

El tatuado jugador espera poder jugar y confirmar que está pasando por un buen momento en Universitario. 


Hace más de 5 mil años que los tatuajes son una práctica en los seres humanos. En nuestros tiempos, los tatuajes tienen un significado especial para los tatuados. Para otros es una moda. Raúl Ruidíaz no es la excepción y expresa su fe, el amor a su familia y amigos en un doloroso ritual de agujas y tinta. 
Él es el jugador de moda y con sus goles ha demostrado que es el mejor jugador del medio local. Mejor dicho, es el centro delantero menos malo que tiene nuestro campeonato. En los últimos días, se ha especulado que el jugador podría ser convocado por Ricardo Gareca para la selección pero, ¿podrá Ruidíaz estar a la ‘talla’ de la selección nacional?

No cabe duda que es un jugador atrevido. Lo demostró en la U de Chile cuando se cansó de hacer goles. Digo golazos de mucha calidad. Incluso cuando en una tanda de penales pudo patear el disparo al mismo estilo de los jugadores de más calidad en el mundo. Su atrevimiento es un plus que muchos jugadores prefieren guardar en el clóset cuando juegan por la selección.

La gambeta, tan peruana como el arroz con leche, es una de sus cualidades más sobresalientes. Va por la derecha, o la izquierda, por el centro. Es muy impredecible para sus rivales semana a semana y si le sumamos su velocidad lo hace un jugador muy difícil de marcar. Lo mejor de Ruidíaz es que sí sabe qué hacer con la pelota. Lo demuestra semana a semana en la U.

Un jugador con recursos es un jugador que tiene más oportunidades de sobresalir. El dominio de ambas piernas y juego aéreo (a pesar de su 1.69 metros de estatura) han sido claves para que pueda lo pueda conseguir.  Su estatura es una marca de él como lo son sus tatuajes. Además tiene mucha calidad para los penales y tiros libres lo convierten en jugador más útil e importante para el equipo que juegue.
Una de las desventajas del jugador es la estatura y el peso, que cada vez más importante en el fútbol. En la última fecha de las eliminatorias, el promedio de estatura de los centros delanteros de cada selección –sin contar a Perú- es de 1.80 metros y el peso es de 76 kilogramos. Los números de los centrales con 1.82 metros y 77 kilos. El delantero nacional está muy por debajo de esos números.

La selección peruana parece tener una idea mucho más clara de qué hacer con el balón en esta eliminatoria. A pesar de que el equipo es muy intermitente, se puede decir que cuando llega a sus picos más altos de rendimiento sabe qué hacer con la pelota. Lamentablemente, esos picos son pocos durante el partido y cuando no podemos controlar el balón, optamos por balones largos.

Una de las funciones de Paolo Guerrero es ganar esos balones largos para poder servir a uno de sus compañeros. Sería muy difícil que Ruidíaz pueda ganar el mismo número de pelotas que Guerrero. Los paraguayos presionan mucho y son fuertes en el juego aéreo y lo brasileros tienen en Miranda y Marquiñhos a dos backs muy altos.

Otra desventaja que tiene el delantero es que en el fútbol peruano las defensas dan muchas licencias. No hay mucha marca y los delanteros tienen opciones a encarar con facilidad, cosa que no pasa cuando se juega a nivel de selección. Los centrales le respiran en la nuca a los delanteros. Lo hemos visto a Paolo Guerrero sufrir en ese aspecto en los dos primeros partidos.

El nivel del fútbol nacional es muy bajo y eso es reflejo en la selección. Si por algún motivo Ruidíaz fuese el delantero titular frente a Paraguay y/o Brasil, tendrá muchas desventajas por la estatura, la presión que ejercen las otras selecciones y el tipo de juego que Perú tiene cuando no mantiene la posesión de la pelota. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario