El tatuado jugador espera poder jugar y confirmar que está pasando por un buen momento en Universitario.
Hace más de 5 mil años que los tatuajes son una práctica en los seres humanos. En nuestros tiempos, los tatuajes tienen un significado especial para los tatuados. Para otros es una moda. Raúl Ruidíaz no es la excepción y expresa su fe, el amor a su familia y amigos en un doloroso ritual de agujas y tinta.
Él es el jugador de moda y con
sus goles ha demostrado que es el mejor jugador del medio local. Mejor dicho,
es el centro delantero menos malo que tiene nuestro campeonato. En los últimos
días, se ha especulado que el jugador podría ser convocado por Ricardo Gareca
para la selección pero, ¿podrá Ruidíaz estar a la ‘talla’ de la selección
nacional?
No cabe duda que es un jugador atrevido.
Lo demostró en la U de Chile cuando se cansó de hacer goles. Digo golazos de
mucha calidad. Incluso cuando en una tanda de penales pudo patear el disparo al
mismo estilo de los jugadores de más calidad en el mundo. Su atrevimiento es un
plus que muchos jugadores prefieren guardar en el clóset cuando juegan por la
selección.
La gambeta, tan peruana como el
arroz con leche, es una de sus cualidades más sobresalientes. Va por la
derecha, o la izquierda, por el centro. Es muy impredecible para sus rivales
semana a semana y si le sumamos su velocidad lo hace un jugador muy difícil de marcar. Lo
mejor de Ruidíaz es que sí sabe qué hacer con la pelota. Lo demuestra semana a
semana en la U.
Un jugador con recursos es un
jugador que tiene más oportunidades de sobresalir. El dominio de ambas piernas
y juego aéreo (a pesar de su 1.69 metros de estatura) han sido claves para que
pueda lo pueda conseguir. Su estatura es una marca de él como lo son sus tatuajes. Además tiene mucha calidad para los penales y tiros
libres lo convierten en jugador más útil e importante para el equipo que juegue.
Una de las desventajas del
jugador es la estatura y el peso, que cada vez más importante en el fútbol. En
la última fecha de las eliminatorias, el promedio de estatura de los centros
delanteros de cada selección –sin contar a Perú- es de 1.80 metros y el peso es
de 76 kilogramos. Los números de los centrales con 1.82 metros y 77 kilos. El
delantero nacional está muy por debajo de esos números.
La selección peruana parece tener
una idea mucho más clara de qué hacer con el balón en esta eliminatoria. A
pesar de que el equipo es muy intermitente, se puede decir que cuando llega a
sus picos más altos de rendimiento sabe qué hacer con la pelota.
Lamentablemente, esos picos son pocos durante el partido y cuando no podemos
controlar el balón, optamos por balones largos.
Una de las funciones de Paolo
Guerrero es ganar esos balones largos para poder servir a uno de sus
compañeros. Sería muy difícil que Ruidíaz pueda ganar el mismo número de
pelotas que Guerrero. Los paraguayos presionan mucho y son fuertes en el juego
aéreo y lo brasileros tienen en Miranda y Marquiñhos a dos backs muy altos.
Otra desventaja que tiene el
delantero es que en el fútbol peruano las defensas dan muchas licencias. No hay
mucha marca y los delanteros tienen opciones a encarar con facilidad, cosa que
no pasa cuando se juega a nivel de selección. Los centrales le respiran en la
nuca a los delanteros. Lo hemos visto a Paolo Guerrero sufrir en ese aspecto en
los dos primeros partidos.
El nivel del fútbol nacional es
muy bajo y eso es reflejo en la selección. Si por algún motivo Ruidíaz fuese el
delantero titular frente a Paraguay y/o Brasil, tendrá muchas desventajas por
la estatura, la presión que ejercen las otras selecciones y el tipo de juego
que Perú tiene cuando no mantiene la posesión de la pelota.